Game of Thrones

© Helen Sloan / HBO

Cuando terminó Lost los medios y el público querían encontrar de inmediato la serie que fuera su digna sucesora. Alguien (no recuerdo quien) mencionó que un fenómeno de esa clase solo tenía lugar una vez cada década. En unas horas se transmitirá el último capítulo de Game of Thrones, el programa que adapta la saga de George R.R. Martin y la digna sucesora de la serie de los sobrevivientes del vuelo 815 de Oceanic.

© Helen Sloan / HBO

Las opiniones divididas sobre esta temporada y el vaticinio de un decepcionante final (¡vaya! otro punto en común con Lost) no cambiará la repercusión que ha tenido la serie gracias a la evolución en las dinámicas con las que interactuamos en Internet y a los cambios que ha tenido que adoptar la Televisión para sobrevivir al inicio de la era del streaming. Por ahora, quisiera mencionar algunas escenas de esta última tanda de capítulos que me han gustado. A partir de aquí, spoilers:

  • La escena de Samwell Tarly donde Daenerys Targaryen lo felicita por curar a Jorah Mormont, para luego confesarle que ha ejecutado a su padre… ¡ah, sí! y de paso a su hermano (el cambio de humor en la actuación de John Bradley es de nota mayor), un Samwell visiblemente perturbado se excusa para salir de ahí, en el camino casi es atropellado. Luego se encuentra frente a frente con Bran Stark, quien le indica que es el momento de bajar a las criptas para decirle a Jon Snow la verdad sobre la identidad de sus padres. Sam duda (preferiría no hacerlo, Bartleby dixit), Bran insiste. Finalmente Samwell baja y le revela todo a Jon. El espectador se queda con una sensación agridulce: Por fin sale a flote la verdad, pero en las palabras y actitud de Sam hay una cierta intención de devolverle el golpe a Daenerys.
  • ¡Sir Brienne de Tarth, caballero de los Siete Reinos! Toda esa escena, desde que los personajes empiezan a juntarse alrededor para beber (la calma antes de la tormenta) hasta que Jaime Lannister le arma como caballero, la sonrisa de Brienne y los vitores de los presentes, sin olvidar la canción de Jenny of Oldstones interpretada por Podrick Payne. Nada mal para la descendiente de Dunk.
  • La escena de Arya Stark y Gendry (¿Rivers? ¡¿que mierdas?!). Que un personaje inmerso en la violencia, que ha luchado más que nadie por sobrevivir, que no ha recibido ni amor ni afecto casi desde que dejó Winterfell con su hermana y con su padre tenga la curiosidad de acercarse de manera íntima con otro ser humano en un contexto en donde sabe que tiene altas probabilidades de morir no me ha parecido raro. Le encuentro sentido más allá del fanservice. Ahora bien, qué Arya esté enamorada de Gendry, pues desde esa escena me ha quedado claro que no.
  • La muerte de Lyanna Mormont. Un personaje popular desde su introducción pero que cansó muy pronto por repetirse en cada aparición. Me gustó la forma en la que murió pero me sentó mal que muriera y eso no lo esperaba.
  • Varys por fin vuelve a actuar como el confabulador de las primeras temporadas y no como el bufón en el que le habían convertido. Con sus respectivas consecuencias, claro está.
  • Toda la secuencia en King’s Landing cuando Arya se mezcla con el pueblo llano mientras Daenerys montada en Drogon destruye la ciudad. Ese punto de vista era necesario para entender el horror desatado por la madre de dragones.
© Helen Sloan / HBO

¿Hay fallos en esta temporada? Pues sí, varios. Menciono solo tres que me han causado bastante ruido:

  • En principio, me atrae mucho la idea de que sea Arya la que manda a criar malvas al Night King, pero hay que considerar que pasa por encima de muchos detalles que ya se habían establecido con anterioridad (por ejemplo, ¿para qué resucita R’hllor a Jon si no ha sido para matar a su gélido enemigo?), dejándome con la sensación de que es algo que se les ocurrió a última hora.
  • Jaime deja a Brienne para regresar a los brazos de Cersei. Cuando ví la escena por primera vez me quedó claro que dejaba Winterfell para matar a Cersei, sacrificando la paz encontrada por un bien mayor, muy en tono con la acción de asesinar al rey Aerys. Pero no, de nuevo han tratado al personaje de Nikolaj Coster-Waldau de manera deplorable.
  • ¿Alguien ya denunció a Jon Snow por maltrato animal? La forma en la que ha abandonado a Ghost después de todo lo compartido a lo largo de la serie es desastroza.

La falta de material original que sirva como guía se nota mucho. Estoy seguro que quedarán cosas sin explicar, como ha sucedido con la trama de los White Walkers y su líder, probablemente las respuestas lleguen en alguna de las series derivadas que se están cocinando. Pero el programa que termina en unas horas es el que es y como espectadores podemos hacer poco para cambiarlo de manera drástica; al menos sé que quiero invertir mis fuerzas en cosas más importantes que afectan de forma directa mi vida en el mundo real. Claro, ya han borrado el vaso de café (que no era de Starbucks) de forma digital y quizá, a raíz de las protestas de los fans, en la versión para dvd Jon abrace a Ghost y se encuentren detalles como finales alternativos para complacer a la mayoría.

Afortunadamente queda la historia original de George R.R. Martin, mucho más rica y extensa que la serie de televisión incluso si aún quedan un par de libros por publicar. En verdad recomiendo leerlos, pueden comprar el primero de ellos siguiendo este enlace o en la librería que prefieran.

El destino de la madre de dragones

© Helen Sloan / HBO

Muchos sospechan que el destino de Daenerys Targaryen en los libros es similar al del personaje en la serie, en algún momento Martin comentó que “los héroes de un bando son los villanos del otro”, entonces no sería raro que el arco de la última Targaryen vaya por ese camino. En años recientes se habla cada vez con más frecuencia de Ernesto Ché Guevara como se habla de un asesino de masas, ¿lo fue? Hay fuentes que nos dicen que sí, que asesinó de forma directa e indirecta. Pero un vistazo a la Historia nos demuestra que todo aquel que se ha visto orillado a luchar en conflictos bélicos por ideales tan nobles y puros como la Libertad terminan convertidos en asesinos. Y esos asesinos en héroes, si pertenecen al bando ganador. Hasta que al revalorizar la Narrativa Histórica se les devuelve al lugar de asesinos, hasta que gracias a las investigaciones de algún catedrático en alguna universidad perdida del norte, son reinvindicados como héroes, hasta que… bueno, exagero un poco para que se entienda la idea. Con la Daenerys de los libros me parece que se apunta a algo similar, dependiendo del punto de vista quedará como heroína o villana, sin necesidad de usar el argumento de la locura. Locura en la que Daenerys piensa de vez en cuando en los libros como para estar alerta y no caer en ella. En tanto que a la Targaryen de la serie, al parecer, se le han saltado los tornillos. Y con razón… aunque se haya hecho muy a las prisas.

© Helen Sloan / HBO

Mi primer acercamiento a la saga

© Helen Sloan / HBO

Aunque memes, artículos y videos sobre la serie estaban orbitando a mi alrededor admito que tardé en empezar a ver Game of Thrones porque no me había interesado el género al que pertenece la obra original. La mayoría la comparaba con El Señor de los Anillos y como nunca he tocado los libros de Tolkien y me quedé dormido durante la proyección de la primer película de Peter Jackson, esa comparación no me pareció nada atractiva. En algún momento supe que Martin había escrito algunas novelas y cuentos de Ciencia Ficción y así fue como leí Los Viajes de Tuf y otros textos de su autoría; en una entrevista él mismo mencionaba que entre las inspiraciones de Canción de Hielo y Fuego se encontraba la saga de Los Reyes Malditos (escrita por Maurice Druon) de la que he leído los primeros libros. Esos detalles, entre otras cosas, me dieron ánimos para aventurarme en las intrigas de Westeros y el misterio que se esconde más allá del Norte. Inicié con la primer temporada en 2014 y leí el primer libro en 2016. Aunque años antes de que se transmitiera la serie de televisión ya me había acercado a ese universo en particular y no lo recordaba: En el 2000 compré el tomo de The Hedge Knight, adaptación en cómic de la primer historia de Los Cuentos de Dunk y Egg, cuya compilación, Un Caballero de los Siete Reinos (con ilustraciones del excelente Gary Gianni), me he leído entre libro y libro de la saga principal.

© Helen Sloan / HBO

Cosas que me gustaría que sucedieran en los libros y que no sucederán en la serie

© Helen Sloan / HBO

Primero, una afirmación: La “Canción de Hielo y Fuego” es, obviamente, Jon Snow (madre Stark, hielo; padre Targaryen, fuego). Pero también lo son los White Walkers (hielo, al norte) y Daenerys Targaryen y sus dragones (fuego, al sur). Además, es genial que Jon sea inteligente pero no muy listo y que tenga problemas en las manos: En el primer libro se las ha quemado por salvar a Jeor Mormont del ataque de un par de wights. En las siguientes entregas vemos como siempre lleva los guantes puestos para que nadie vea las cicatrices, que constantemente tiene que mover los dedos para evitar que se le engarroten por el frío y que le cuesta un poco blandir la espada. Segundo, debo aclarar que esto no son teorías ni algo que haya pensado demasiado, se trata de ideas sueltas sin mayores pretensiones que expresar cosas que me gustaría que sucedieran en la obra original…

  • En los libros, Stannis Baratheon sigue vivo y Jon Snow sigue muerto. Cuando en la serie queman a Shireen Baratheon por órdenes de su propio padre no me pareció tan descabellado. Vamos, no descarto la posibilidad (aunque sea minúscula) de que suceda en los libros bajo ciertas circunstancias y que directa o indirectamente tenga relación con el regreso a la vida de Jon. Que sea Stannis quien ordene que se queme a Shireen lo hace todo aún más grave al ser de las pocas personas (además de Edric Storm y Davos Seaworth) que le ha mostrado alguna clase de afecto sincero, pero no se debe olvidar que hablamos del tipo que ayudó (a costa de su integridad física) a Melisandre a crear al monstruo de sombras que asesinó a Renly Baratheon, un hermano por el que sentía afecto (basta recordar sus memorias de la infancia y el arrepentimiento que demuestra después). Por supuesto, faltaría un último y contundente empuje que le deje absolutamente desesperado para que se atreva a quemar a la pobre Shireen… o algo tan simple como Melisandre actuando por cuenta propia. Por otro lado, el condenado a morir por fuego podría ser Theon Greyjoy (prisionero de Stannis). De todas formas estoy convencido de que Jon regresará… pero para ello es necesario un sacrificio.
  • Aunque aún no se ha revelado en los libros, sabemos que los padres de Jon son Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen, pero… me gustaría que de todos modos fuera un bastardo. Nada de bodas de último minuto ni cosas parecidas que le legitimen como heredero. Siendo yo mismo un bastardo, me gustaría que una obra como las novelas de Martin mostraran que tal condición no es algo para avergonzarse ni impedimento para realizar grandes cosas. Por encima de su bastardía y las reglas de la sociedad al respecto, Jon está destinado a ser un héroe…
  • …un héroe trágico, claro está. Tan solo por el drama, me gustaría que Jon fuera en parte responsable de detener la invasión de los White Walkers por medio de un pacto que le obligue a convertirse en su líder, siendo condenado a viajar hacia las desconocidas tierras de más allá del Norte con sus ojos grises convertidos en azules.
  • ¡Aegon Targaryen, rey de los Siete Reinos! O al menos lo que quede de ellos tras la guerra. Si los conflictos políticos que vemos en la saga están basados en querellas de la vida real, no resultaría del todo descabellado que la persona que se queda con el trono al final sea un heredero Blackfyre (una rama bastarda de los Targaryen). Y hay que reconocer que el joven Griff se encuentra mucho mejor preparado para gobernar que Jon (asesinado por su propia gente) o Daenerys (con guerras civiles en cuanto da la espalda) gracias a Varys e Ilyrio. Esto ligaría las historias de Dunk y Egg (en donde vemos parte de las rebeliones Blackfyre) con Canción de Fuego y Hielo. En realidad poco importa si Griff/Aegon es el hijo legítimo de Rhaegar o un impostor Blackfyre. Como probablemente ha sucedido en la vida real, nos hacemos de la vista gorda con eso de la legitimidad, ponemos a alguien con talento para el mando y aquí nadie ha visto nada.

Las fotografías de esta entrada fueron tomadas por Helen Sloan para HBO y forman parte del registro fotográfico de Game of Thrones a través de sus ocho temporadas. Para septiembre de 2019 serán impresas en un libro que espero tener en mis manos y que ya se puede pre-ordenar en Amazon.

© Helen Sloan / HBO

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